Conoce cómo ayudar a tu bebé.

En la transición de la leche a alimentos sólidos.

Seguramente, en más de una ocasión haz estado en esta situación: tu pequeñ@ no quiere comer. Si luego de llevarlo al doctor te indica que no tiene ningún tipo de problema en su pancita puede ser que sólo esté “mañoso”. Entonces, ¿qué puedes hacer para lograr generar hábitos en tu regalón/a? Sigue leyendo y te lo explicamos.

Cada bebé necesita distintas cantidades de aportes calóricos, es difícil determinar y asumir una cantidad de comida diaria, ya que esto depende de la energía que gaste tu bebé en determinado periodo de tiempo. La nutrición está lejos de ser una ciencia exacta, pueden hacerse recomendaciones, como por ejemplo, las que te entregamos a continuación en base a lo publicado por Carlota Reviriego, Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Doctora de la Universidad Complutense de Madrid.

La doctora indica que, una vez que se acerca la edad para empezar a introducir alimentación complementaria, conviene hacer partícipe al bebé de todas las comidas familiares, así de esta manera, a modo de imitación de los mayores, comenzará a adoptar costumbres a la hora de comer. Que nos observe y si manifiesta interés en nuestra comida, entregársela a modo de que se familiarice cada vez más con distintos sabores, aromas y texturas. Habrá ocasiones que el bebé puede no querer comer lo que nosotros le damos, pero si se lo deja tomarlo de manera independiente, es decir, con sus manos, que pueda tocarlo, olerlo, chuparlo, todo cambia.

La idea principal es conseguir que la transición entre la lactancia exclusiva y la introducción de nuevos alimentos sea lo más suave posible para nuestro hij@. De este modo, su impresión hacia la comida será algo natural y no verá los alimentos sólidos como un elemento extraño. Podrá aceptarlos de manera natural y voluntaria en su dieta.









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