Ocho frases que a ninguna madre le gusta escuchar

Ser madre por primera vez es increíble, pero también implica que te conviertes en el centro de atención de amigos y familiares. Es un camino que trae consigo muchos cambios y sólo llegamos a comprenderlo cuando vivimos la experiencia en primera persona.

Por eso es inevitable sentirnos un tanto susceptibles hacia ciertos comentarios que nuestros allegados nos puedan hacer a veces, así los hagan con la mejor intención o como crítica directa a cómo cuidamos y qué hacemos con nuestros hijos. ¡Especialmente por parte de aquellos no los tienen! Lee acá ocho frases que no deberías decirle NUNCA a una madre.

1) “Tengo una amiga que volvió altiro a su peso original, inmediatamente después de tener a su bebé...”

Si alguien te dice esto, hay dos opciones: una que no sea verdad. Dos, que no tenga ni idea de lo que realmente supone dar a luz. ¡Ni que los kilos desapareciesen o que el estómago se desinflara como por arte de magia!

2) “¿Todavía sigues dándole pecho? ¿Por qué?”

Hay gente que no comprende los beneficios de la lactancia materna y mucho menos entienden que la decisión de prolongarla, o no, es totalmente personal. Cada mujer vive la lactancia de manera distinta y nadie puede juzgar su proceso.

3) “¿No está muy abrigado/desabrigado?”

Aparentemente, ahora las personas son un termómetro andante. Está bien, quizás a veces puedes ser un poco sobreprotectora con tu pequeño durante los meses más fríos (lo que incluye sumarle un par de capas extras de ropa), pero si hay alguien que sabe lo que siente un bebé es su madre. Si tú crees que tu hijo está cómodo, seguro que lo está.

4) “No lo malacostumbres en brazos”

Si lo que quieres es tener un hijo feliz, tómalo en brazos siempre que te lo pida e incluso cuando no te lo pida. ¡A aprovecha de regalonearlo! Llegará un momento en que tu pequeño aprenderá a caminar y es probable que lo que menos quiera es estar en tus brazos, así que ¡disfrútalo mientras puedas!

5) “¿Y... cuándo volverás a trabajar?”

Partamos de la base que ser madre es un trabajo de tiempo completo. Pero, además, el regresar al trabajo (o no) es una decisión muy difícil, ya que supone dejar a tu hijo por primera vez solo. Cuando estés lista, es el momento perfecto.

6) “Cómo... ¿Estás cansada?”

No es cuestión de tener súper poderes o un don especial. Ser madre, especialmente de una familia numerosa, es agotador sí o sí. Simplemente intentas hacerlo lo mejor que puedes. ¿Cansadas? ¡Claro que sienten cansancio! Y a veces dejas cosas a medio hacer, ¡pero nunca bajas los brazos o te das por vencida!

7) “Tienes que dejarlo llorar para que afirme su personalidad”

El Dr. James McKenna, director del Laboratorio del comportamiento del sueño de la Universidad de Notre Dame coincide con el pensamiento de muchos otros especialistas: dejar llorar al bebé puede perjudicar su salud emocional, volverlo más ansioso y poco colaborador. Por tanto, el dejar llorar al bebé por mucho tiempo sin consuelo puede dañar a los niños y a su capacidad de relacionarse con los demás, incluso a largo plazo. Si tu bebé está llorando, es porque algo le pasa, así que dale la atención que merece.

8) “¿Pesa poco no?”

A veces esta pregunta viene acompañada de una comparación con otro bebé. Una frase que te hace defender a tu hijo con uñas y dientes. ¡Siempre es bueno recordarle a la gente que cada uno es diferente y único! A nadie le gusta que lo comparen con otro.

Sabemos que muchas veces nuestros conocidos pueden ser un poco impertinentes con sus comentarios o preguntas, pero es importante no guardarles rencor. Seguro que lo hacen sin mala intención. Simplemente, es difícil entender lo que significa ser una madre, si aún no lo experimentas. Recuerda tener paciencia y nunca olvides que eres la mejor madre del mundo para tu hijo.

Fuente









Comentarios


Compartir