¡Adiós a los estornudos!

Descubre cómo cuidar a los pequeños de la casa en invierno.

Durante el invierno condiciones como el frío, la lluvia y el viento hacen que nos preguntemos cómo abrigar a nuestros hijos y qué medidas podemos tomar para mantenerlos saludables durante la estación. Te traemos algunos consejos que te ayudarán a salir victorioso de esta temporada.

Nina

  1. Vestimenta: Es importante mantener calientes las zonas más periféricas del cuerpo como manos, pies, orejas y nariz, por lo que debemos tener un espacio especial en nuestro armario para: guantes, gorro, bufanda y  orejeras, pero cuidado el exceso de abrigo puede provocar sudoración como mecanismo de defensa para bajar la temperatura del cuerpo, algo que puede repercutir en la salud de los pequeños.

  1. Calefacción y ventilación: Al momento de dar calor en casa debe tomarse en cuenta la temperatura del exterior, ya que una variación muy alta entre el interior y el exterior puede influir en la salud tanto de grandes como chicos. También es importante señalar que deben ventilarse los espacios para evitar que la concentración de calor prolifere bacterias.

  2. Cuidado de la piel: la resequedad es una característica típica de la temporada en donde nuestra piel requiere de una mayor hidratación, esto aplica también a los labios, ya que al estar más expuestos se vuelven mucho más sensibles, de modo que el uso de un protector labial también es recomendable.

  3. Alimentación balanceada: esta siempre será la base de una buena salud. En invierno, una dieta rica en vitaminas ayuda a reforzar las defensas y es por ello que te dejamos una clasificación detallada de las mismas para que las hagas parte de tu dieta, también debes tener en cuenta que debe haber un equilibrio en su consumo.

Las vitaminas se clasifican según su solubilidad en grasas o en agua, siendo vitaminas A, D, E, K y F o B y C correspondientemente.  Cabe destacar, que debe haber un equilibrio en su consumo.

naranja

  • Vitamina A: es necesaria para el desarrollo de los huesos, funcionamiento de la inmunidad, la buena visión y en la reproducción, es un antioxidante que encontramos en: la leche, el queso, la mantequilla, zanahoria, tomate, espinacas, calabaza, brócoli, perejil, lechuga, melón, mango, papaya, aceite de hígado de pescado, aceite de soja y en la yema de huevo.

  • Vitamina D: ayuda en la absorción del calcio y fósforo, precisos para la formación de los huesos y los dientes.  Se encuentra en: lácteos, quesos, yema de huevo, sardina, salmón, atún, aceites de pescado, semillas,  hígado y en la luz solar.

  • Vitamina K: necesaria para la coagulación (prevención de hemorragias) y la formación del tejido óseo. Se encuentra en: vegetales verdes como la espinaca, la lechuga y el brócoli, aceites vegetales, en el hígado y en los cereales integrales.

  • Vitamina C: mejora la visión, es antioxidante, antibacteriana, fundamental en la formación del colágeno, antihistamínica y disminuye la presión arterial, además de reparar huesos, cartílagos y dientes. La encontramos en: frutas cítricas, la coliflor, los pimientos, las espinacas, el plátano, la piña, la fresa, el melón, los arándanos y las patatas.

  • Vitaminas del grupo B: B1 o tiamina, B2 o riboflavina, B3 o niacina interviene en la absorción de los azúcares, en la generación de energía y en la absorción de la glucosa por parte del sistema nervioso. Es importante en el funcionamiento de nuestros sentidos y necesaria para la piel. Se encuentra en carnes, en la yema de huevo, frutas y vegetales,  legumbres, cereales integrales y lácteos. Son las que se tienen que suplementar en caso de dietas vegetarianas.

Estas vitaminas debemos ingerirlas habitualmente y en épocas de frío deben tener mayor presencia en la dieta de nuestros niños.

¡Cuéntanos qué otras medidas tomas para cuidar a tus pequeños durante el invierno!

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